jueves, 23 de junio de 2011

Vuelve a su casa

Se fue hace 16 abriles…paso mucha agua debajo de este puente gigantesco en el cual se convirtió Estudiantes de La Plata tras la venida de Juan Sebastian Verón.
Durante esa década y media vivió montones de experiencias (luchas por evitar el descenso, luchas por salir campeón) que lo transformaron en lo que es hoy: un Director Técnico prestigioso del fútbol argentino, candidato alguna vez a ser el guía de la selección nacional, tentado por clubes grandes. Un profesional con todas sus letras que sabe lo que quiere, que de tan seguro en sus conceptos parece soberbio, que de tan firme en sus convicciones parece “sobrador”, pero no es así: el tipo la tiene clara, sabe hacia donde quiere ir.
Luego el fútbol, el tan cambiante y dinámico fútbol, nos podrá dar la razón o no, la pelotita podrá pegar en el palo y entrar o pegar en el palo y salir, pero la decisión de su arribo nos parece acertada y la celebramos.
Porque es un técnico hecho y derecho, porque sabe lo que es vestir la camiseta de Estudiantes de La Plata (la única que defendió como jugador, esas cosas que hoy en día están extinguidas), porque no le tuvieron que contar lo que es Zubeldía, y menos lo que es Bilardo, porque los mamo desde siempre, porque la mística que nació a fines de los 60, refloreció en los 80 de la mano de un equipo del cual formaba parte, porque supo formar un equipazo para ascender en tiempo record…
Hay quienes lo castigan por su salida allá, 16 años atrás: quedo totalmente demostrado que no inició acciones legales contra el club en ese momento (esto dicho por Edgardo Valente, quien era presidente de la institución por ese entonces). Pero supongamos que si le hizo juicio reclamando lo que había pactado cobrar: ¿esta mal que reclame lo que el corresponde? Les soy sincero, si me echan o renuncio a mi actual trabajo voy a exigirle a mi empleador hasta la última moneda, y eso no me convierte en un mercenario ni en un traidor, eso me convierte en un trabajador que reclama lo que le pertenece. Sucede que en mundo de la pelotita se confunde la pasión con el trabajo: hay situaciones en las cuales es saludable separar las cosas. El sentimiento de Russo por Estudiantes de La Plata no cambiará le deba lo que le deba, pero eso no le quita el derecho de reclamar lo que se ganó por ejercer su profesión. Y si no mereció ganarlo, es otro tema, deberán responder los responsables de su contratación. Este es un punto de vista, seguramente algunos coincidirán y otros no, de eso se trata esto, de debatir, con respeto y altura. Creo que el mismo protagonista lo dejo en claro hoy : "El sentimiento va más allá y va a seguir conmigo, pero entramos en un plano profesional, donde Estudiantes merece lo mejor de mi."
Finalmente llegamos a este presentación como nuevo técnico de un Estudiantes de La Plata diametralmente opuesto a aquel que dejo: las instalaciones son otras, los jugadores son otros, los objetivos ni hablar que son otros. Pero Russo también es otro, es un técnico mas técnico que cuando se fue…ojala pueda demostrarlo en su casa.

7 Abrazos!

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