lunes, 9 de mayo de 2011

El segundo tiempo es el camino

Primeros 45 para el olvido. Como una continuación de una realidad que duele, por muchos motivos: porque estos jugadores no se lo merecen, porque la gente que los apoya no se lo merece, por nuestra rica historia, por la mística que supimos conseguir.
            Reconozco que puedo resultar demasiado repetitivo en ciertos temas, pero me urge seguir marcando esto que me parece de otro mundo: el técnico de Estudiantes de La Plata no solamente coloco una defensa de cuatro centrales (con sobradas muestras de su escasez de aporte ofensivo) sino que, además, pensó que la mejor manera de compensar esa falta de frescura era colocar como mediocampistas a dos defensores laterales. Un auténtico despropósito. Insistimos con esto: por poner mas defensores no vamos a conseguir solidez, sino que alguien me niegue que de ese primer tiempo nos fuimos con la vaya invicta solo por los aciertos de Orión. Un equipo cansado mental y físicamente, con un bajón anímico marcado, era la primer victima de un planteo por lo menos absurdo: seis defensores, volante central, L. Benítez y Enzo para crear, y un siempre voluntarioso pero no menos limitado González para tratar de meter algo parecido a un gol en el arco rival. Plantear un esquema así o decirle a Lanús “yo vengo a darte la pelota a vos eh…ni loco intento atacarte” es mas o menos lo mismo…
            Si el segundo tiempo fue distinto fue solo por la actitud inquebrantable de los jugadores. El equipo se harto de la ineficacia del rival (o se apiadó de Orión) y comenzó a tener mas la pelota, quizá la virtud mas sobresaliente en los tiempos de bonanza. Ese cambio de actitud fue tardíamente acompañado por algunos cambios: entraron Barrientos y La Gata para equilibrar un poco el mamarracho que había ofrecido Berizzo, pero bastante tarde como para torcer el rumbo.
            Quedó la sensación que se podía haber ganado…que cosa, la misma que quedo luego de la serie contra Cerro…
            No es la intención de este espacio filosofar demasiado porque no tenemos la capacidad intelectual para hacerlo, pero si debemos decir una cosa: las personas, en ciertas ocasiones, sienten miedo al fracaso, a perder, a no llegar a ser lo que siempre quisieron o lo que los otros pretendían que sean. Digamos que esa  situación es bastante común, quiero decir, todos convivimos con la posibilidad de fracasar…pero hay algo más terrible que el miedo al fracaso: hay personas que no están preparadas para el éxito, que lisa y llanamente TIENEN MIEDO A GANAR…esperemos que a Berizzo se le vaya ese miedo…
            Pido mis disculpas si mis palabras suenan un tanto fuertes, sucede que cuando se trata de Estudiantes de La Plata no se puede medir demasiado…me genera impotencia ver un puñado de muchachos dando siempre el cien por ciento de sus posibilidades sin el respaldo necesario en el banco de suplentes.
            Lo que queda del torneo servirá para recomponer las cosas, tomar envión e intentar salir adelante…debemos ser pacientes y tolerantes, aunque cueste…no todo esta perdido…el segundo tiempo puede ser el inicio de un nuevo camino.
             
7 Abrazos!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario